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En la newsletter de hoy veremos:

  • Los países del Cuerno de África

  • La guerra por el acceso al Mar Rojo

  • La Gran Presa del Renacimiento Etíope

  • La división religiosa y étnica de El Cuerno de África

  • ¿Sabías que...?

  • Un poco de ciencia…

  • ¡Y una recomendación!: Nuevo Orden Mundial, Manuel Hinds

Los países del Cuerno de África🌍

Si miras un mapa, verás que África parece alargar un brazo hacia Oriente Medio. Ese brazo es el Cuerno de África, uno de los lugares más estratégicos del planeta. Desde allí se controla el acceso al mar Rojo y al canal de Suez, por donde pasa alrededor del 12% del comercio mundial.

Ahora bien, ¿qué países forman esta región?

Etiopía. Etiopía es el gigante demográfico del Cuerno de África, con más de 120 millones de habitantes y una de las economías que más rápido creció en el mundo durante los años 2010. Etiopía viviría extremadamente feliz si no fuese por un gran trauma que pesa en sus espaldas: no tiene acceso al mar. Por eso, controlar o acceder a puertos es una obsesión estratégica que influye en todos sus movimientos. Entre 2020 y 2022 sufrió una guerra devastadora en la región de Tigray, en la que intervino Eritrea.

Somalia. Somalia es uno de los países más caóticos del mundo. Lleva más de 30 años con un Estado muy debilitado, lo que la convirtió en sinónimo de piratería y presencia de grupos yihadistas como Al-Shabaab. Su costa es una de las más largas de África y está justo frente a una de las rutas marítimas más importantes del mundo. Quien estabilice Somalia conseguirá una posición privilegiada sobre el tráfico global.

Eritrea. Eritrea nació tras una larga guerra de independencia contra Etiopía y su ejército sigue siendo uno de los más movilizados de África. Además, es uno de los países más herméticos del mundo, a menudo comparado con Corea del Norte o Turkmenistán por su sistema político y militarización extrema. Sin embargo, su costa en el mar Rojo la convierte en un activo estratégico enorme.

Yibuti. Yibuti es pequeño, pobre en recursos… pero increíblemente rico en bases militares extranjeras. Es el único país que mantiene una base de Estados Unidos y otra de China. Además, Francia, Japón e Italia tienen tropas allí. ¿Por qué? Porque desde Yibuti puedes controlar el estrecho de Bab el-Mandeb, el cuello de botella por el que pasa el comercio entre Europa y Asia.

Somalilandia (no reconocido internacionalmente). Somalilandia funciona como un país independiente desde 1991, con su propio gobierno, moneda y ejército, aunque oficialmente sigue siendo parte de Somalia. Es mucho más estable que el resto del país, y su puerto de Berbera está atrayendo inversiones de Emiratos Árabes Unidos y de Israel. Es una pieza clave en la competencia por controlar las rutas del mar Rojo.

Sudán. Sudán es el puente entre el Cuerno de África y el norte de África, con acceso directo al mar Rojo, lo que lo convierte en un objetivo estratégico para potencias extranjeras. Desde 2023 está sumido en una guerra civil entre el ejército y una milicia rival (las RSF), lo que ha desestabilizado toda la región. Además, mantiene tensiones con Etiopía por disputas fronterizas y por el control del Nilo.

El gran conflicto por el Mar Rojo: ¿Quién interviene?

Si observáis este maravilloso mapa publicado en X por @clement_molin, veréis tres cosas muy claras: primero, que todos los movimientos convergen en el mar Rojo; segundo, que las zonas más inestables coinciden con regiones ricas en recursos naturales; tercero, que la rivalidad principal se proyecta en dos grandes bloques. En ellos, Arabia Saudí y Emiratos Árabes Unidos —antiguos aliados— compiten ahora por dominar el mar Rojo y expandir su influencia en África.

El mar Rojo es una autopista estratégica: conecta el Índico con el canal de Suez, y por tanto con Europa. Quien controle sus puertos puede influir en el comercio entre Asia y Occidente. Pero el segundo factor es igual de importante: el subsuelo. Sudán produce oro en grandes cantidades. Etiopía tiene reservas minerales sin explotar. La República Democrática del Congo, más al sur, concentra el coltán necesario para fabricar móviles, satélites y tecnología militar. Y Somalia y Eritrea tienen potencial energético y acceso a rutas marítimas clave.

Por eso, como muestra el mapa, las potencias regionales no solo apoyan países: apoyan puertos, milicias, gobiernos o regiones concretas. No es una guerra por ideología. Es una guerra por el acceso.

Imagen publicada en X por Clément Molin @clement_molin

Emiratos Árabes Unidos. Apoya a distintos actores para desestabilizar Sudán, especialmente fuerzas que le permitan asegurar rutas comerciales y acceso a recursos como el oro. El territorio de EAU es muy limitado, así que su estrategia consiste en construir una red de puertos aliados desde el Golfo hasta África oriental y así controlar nodos logísticos sin necesidad de conquistar territorio.

Arabia Saudí. El mar Rojo es la ruta por la que Arabia Saudí exporta gran parte de su petróleo. Ha intervenido diplomáticamente en Sudán, Eritrea, Yemen y Yibuti para mantener gobiernos favorables a su seguridad marítima. También busca impedir que enemigos como Irán o milicias fuera de su órbita ganen acceso a la costa africana.

Egipto. Su prioridad es impedir que Etiopía controle el Nilo, porque el 97% del agua egipcia depende de ello. Para ello está utilizando una estrategia que consiste en aislar a Etiopía mediante alianzas regionales. Egipto apoya a Sudán, ya que su estabilidad es clave para mantener a raya a Etiopía.

Turquía. Aunque el Mar Rojo está lejos geográficamente, la historia pesa. El neo-otomanismo turco busca recuperar influencia y competir con las petromonarquías del Golfo en una región que formó parte del Imperio otomano. Para ello, Turquía ha construido bases militares en Somalia, incluida una de sus mayores instalaciones en el extranjero, donde además entrena al ejército somalí y gestiona infraestructuras estratégicas como el puerto de Mogadiscio.

Israel. Su prioridad es garantizar la seguridad del mar Rojo, especialmente el acceso a su puerto de Eilat. Por ello, ha desarrollado relaciones estratégicas discretas con Etiopía, Eritrea, y ha reconocido a Somalilandia. Israel quiere asegurar la libre navegación de sus buques y carga comercial en el Mar Rojo, una ruta vital amenazada por los ataques de los rebeldes hutíes respaldados por el gran enemigo de Israel: Irán.

China. Su primera base militar en el extranjero fue en Yibuti, justo en uno de los puntos más importantes del mapa. Su objetivo es proteger las rutas comerciales que conectan China con Europa y África. Además, China ha invertido miles de millones en infraestructuras, ferrocarriles y puertos en Etiopía y otros países.

Estados Unidos. Mantiene bases militares —¿qué raro siendo EE.UU. verdad?— en distintos países, especialmente en Yibuti y Somalia. Su objetivo principal es combatir el terrorismo, pero también contener la expansión china, iraní y rusa en la región. Controlar esta zona permite a Estados Unidos vigilar el tráfico marítimo y proyectar poder hacia Oriente Medio y África. Es una pieza clave en su red militar global.

Rusia. Busca establecer una base naval permanente en Sudán, lo que le daría acceso directo al mar Rojo por primera vez en su historia moderna. Esto le permitiría proyectar poder hacia África, Oriente Medio y el océano Índico. Rusia también ha apoyado a distintos actores en Sudán para asegurar acuerdos militares y acceso a recursos como el oro. Su objetivo es romper el dominio occidental en estas rutas.

⚡ La Gran Presa del Renacimiento Etíope: el proyecto que puede transformar la economía de Etiopía

Etiopía lleva décadas con un problema estructural: tiene uno de los mayores potenciales hidroeléctricos del mundo, pero durante mucho tiempo no ha tenido suficiente electricidad ni siquiera para su propio desarrollo. La Gran Presa del Renacimiento Etíope (GERD), construida sobre el Nilo Azul, es el intento de cambiar eso de raíz.

Con sus 6.000 MW de capacidad, esta monstruosidad será la mayor central hidroeléctrica de África.

Estos son sus principales objetivos económicos:

Resolver la falta de energía que frena el desarrollo. Etiopía es uno de los países más poblados de África pero durante años ha sufrido escasez crónica de electricidad. La fuerza demográfica hace bien poco si no hay energía disponible.

💰 Convertirse en exportador de electricidad. El objetivo no es solo abastecer Etiopía, sino vender electricidad a sus vecinos: Sudán, Kenia, Yibuti o incluso Egipto en el futuro. En Egipto y Sudán están pensando: ¿me quitas el agua gratis y te tengo que pagar la luz?.

💶 Reducir la dependencia exterior y reforzar la soberanía económica. La presa ha costado unos 4.800 millones de dólares, aproximadamente el 5% del PIB etíope. Lo importante no es solo el tamaño, sino cómo se ha financiado: principalmente con recursos internos, bonos nacionales y contribuciones de la población.

🌾 Estabilizar la agricultura y reducir el impacto de sequías. La presa permite regular el caudal del Nilo Azul, reduciendo inundaciones y sequías. Esto mejora la seguridad alimentaria y protege el sector agrícola, que sigue siendo el principal empleador del país.

📈 Convertirse en potencia energética regional. Etiopía tiene un potencial hidroeléctrico estimado en unos 45.000 MW. La GERD es solo el primer paso de una estrategia más amplia para convertir al país en el principal exportador de electricidad de África oriental.

Un puzzle de etnias y religiones

🌍 Para entender el Cuerno de África hay que olvidar una idea muy europea: que los países son bloques homogéneos. Aquí no lo son. Las fronteras actuales son muy recientes, muchas trazadas en despachos coloniales hace apenas un siglo. De hecho, el país más joven del mundo, Sudán del Sur, está justo en el límite de esta región. Este mapa no es el resultado de siglos de estabilidad. Es el resultado de decisiones relativamente recientes.

Lo que realmente define el Cuerno de África no son sus fronteras, sino su geografía.

⛰️ En el interior montañoso —Etiopía y el norte de Eritrea— viven principalmente pueblos cristianos. No es casualidad. Son regiones más fértiles, con temperaturas más suaves y mejores condiciones para la agricultura. Esto permitió el desarrollo de Estados centralizados, imperios organizados y estructuras políticas estables. Etiopía adoptó el cristianismo en el siglo IV, antes que muchos países europeos, y construyó una tradición estatal que ha sobrevivido hasta hoy.

🌡️ En cambio, las costas y las tierras bajas —Somalia, Yibuti, el este de Etiopía y las zonas costeras de Eritrea— son más áridas, más calurosas y más difíciles para la agricultura. Aquí predominan pueblos musulmanes que históricamente han vivido del comercio y del pastoreo, conectados con Arabia, Persia y el océano Índico. Si el altiplano producía Estados, las costas producían rutas comerciales.

🧬 Esta división geográfica refleja también una división mucho más profunda: la que separa a los pueblos semitas de los cushitas, los dos grandes grupos históricos del Cuerno de África.

Las distintas etnias que componen Etiopía, el país más grande del Cuerno de África

Las principales etnias del Cuerno de África

Los oromo. Son la mayor etnia de Etiopía, con más de 35 millones de personas concentradas en el centro y sur del país. Durante siglos fueron pueblos principalmente pastoriles, aunque hoy muchos son agricultores. La mayoría son musulmanes, aunque también hay cristianos. Por población, son el grupo más importante del país.

Los amhara. Durante siglos dominaron el Imperio etíope y el aparato del Estado. Habitan principalmente en el norte y centro del país, en el altiplano. Son mayoritariamente cristianos ortodoxos y han sido el núcleo histórico del poder político etíope.

Los tigray. Viven en el norte de Etiopía, junto a la frontera con Eritrea. Aunque son una minoría, dominaron el gobierno etíope entre 1991 y 2018. Son cristianos ortodoxos y su región fue el epicentro de la guerra civil etíope reciente.

Los afar. Viven en zonas desérticas entre Etiopía, Eritrea y Yibuti, justo en una región estratégica cerca del mar Rojo. Son mayoritariamente musulmanes y han mantenido una identidad fuerte pese a estar divididos entre varios países.

Los somalíes: una etnia sin Estado único. Los somalíes no solo viven en Somalia. También están en Etiopía, Yibuti y Kenia. Son étnicamente bastante homogéneos y casi en su totalidad musulmanes suníes. Eso sí, tienen una enorme cantidad de clanes distintos. Esta unidad cultural es una de las razones por las que Somalia ha tenido aspiraciones históricas de unir todos los territorios somalíes.

Los distintos clanes somalíes

¿Sabías que Etiopía nunca fue colonizada?

En pleno “reparto de África” a finales del siglo XIX, cuando casi todo el continente cayó bajo dominio europeo, Etiopía fue una excepción histórica junto con Liberia. Fue el único gran Estado africano que logró mantener su soberanía, gracias a una combinación de cohesión interna, liderazgo político y ventajas geográficas.

  1. Uno de los factores clave fue su estructura estatal. Etiopía no era un reino improvisado, sino una civilización con más de mil años de continuidad política, heredera del antiguo Reino de Axum. La dinastía salomónica contribuyó a mantener un poder centralizado, mientras que el cristianismo etíope reforzó la idea de un imperio unificado con identidad propia, algo que no existía en muchos otros territorios africanos fragmentados.

  2. El otro elemento decisivo fue el emperador Menelik II, que comprendió la amenaza europea y modernizó su ejército comprando armas modernas a potencias como Francia y Rusia. Esta preparación resultó crucial en la Batalla de Adwa en 1896, cuando Etiopía derrotó de forma contundente al ejército italiano, obligando a Italia a reconocer su independencia. Fue una victoria histórica: por primera vez, un Estado africano vencía militarmente a una potencia europea en plena era colonial.

  3. La geografía también jugó a favor de Etiopía. Su terreno montañoso dificultaba enormemente las invasiones y complicaba el suministro de los ejércitos extranjeros. Además, el contexto internacional ayudó: otras potencias europeas no tenían interés en fortalecer a Italia y apoyaron indirectamente a Etiopía.

Y sí. Los más tiquismiquis me diréis que Italia ocupó el país brevemente entre 1936 y 1941 bajo Mussolini, pero esa ocupación fue temporal. Etiopía recuperó su independencia tras la Segunda Guerra Mundial y se convirtió en un símbolo de soberanía africana. Es por ello que muchos de los países africanos tienen los colores etíopes en sus banderas.

Un poco de ciencia…

El Cuerno de África, junto con las regiones inferiores (Kenia, Tanzania…) está considerado por la comunidad científica como uno de los principales lugares de origen de la humanidad. Ahora bien ¿cuáles son los factores clave para que esto haya ocurrido?:

🌍 El Gran Valle del Rift. Hace millones de años, la actividad tectónica (el movimiento de las placas que forman la corteza terrestre) formó el Gran Valle del Rift, una enorme cicatriz geológica que corta África oriental. Este proceso creó una gran diversidad de ecosistemas: sabanas, lagos, bosques y zonas montañosas. Toda esta variedad de entornos fue acumulando la presión selectiva sobre nuestros antepasados. En otras palabras, esta diversidad obligó a nuestros a adaptarse constantemente a nuevos entornos.

🌾 El cambio climático impulsó el bipedismo. A medida que el clima se volvía más seco, en estas regiones, muchos bosques desaparecieron y fueron reemplazados por sabanas. Los primates que vivían en los árboles se vieron obligados a bajar al suelo y desplazarse largas distancias para encontrar alimento. Esto favoreció el desarrollo del bipedismo, es decir, caminar sobre dos piernas.

🏃 La vida en la sabana favoreció nuevas adaptaciones clave. El entorno abierto de la sabana impulsó el desarrollo de habilidades fundamentales como la resistencia física, la capacidad de correr largas distancias, la capacidad de proyectar la visión a metros de distancia, un sistema de sudoración para regular la temperatura y el uso de herramientas para sobrevivir en un entorno más exigente.

Y…

🌋 Un entorno ideal para preservar fósiles. La actividad volcánica y los procesos geológicos del Valle del Rift crearon condiciones ideales para la conservación de restos fósiles. Gracias a esto, se han encontrado algunos de los fósiles humanos más importantes de la historia, como Lucy (Australopithecus afarensis), descubierta en Etiopía y con una antigüedad de unos 3,2 millones de años.

Cráneo de Lucy (Australopithecus afarensis)

¡Y una recomendación!

Si queréis profundizar en esta región y en la geopolítica global en general, hay dos cuentas de X especialmente recomendables.

@nestorsiurana
Geógrafo formado en la Universidad de Valencia, investigador especializado en África subsahariana y analista centrado en conflictos armados y geopolítica de los recursos naturales.
Sus mapas y análisis son especialmente útiles para entender cómo minerales, energía y geografía determinan los conflictos modernos.

@clement_molin
Investigador OSINT y analista geopolítico especializado en análisis militar y estratégico mediante imágenes satelitales y cartografía.
Sus mapas —como el que hemos usado en esta newsletter— permiten visualizar de forma clara cómo las potencias compiten por el control de regiones clave como el mar Rojo.

Ambas cuentas son un ejemplo perfecto de cómo la geopolítica moderna se está explicando en tiempo real, mapa a mapa.

Y con esto llegamos al final de la newsletter. Espero que os haya gustado y recordad que podéis suscribiros y reenviársela a alguien si queréis echarnos una mano.

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